QUÉ ES UN REVOCO DE CAL BIEN HECHO

 

Qué es un revoco de cal bien hecho

Introducción

Durante siglos, la protección de los paramentos en la arquitectura tradicional —desde las construcciones más humildes hasta las más ilustres— se realizó mediante revocos de cal. No fue una elección estética ni romántica, sino una solución eficaz, compatible con los materiales del soporte y duradera en el tiempo.

Hasta la introducción masiva del cemento a partir de los años cincuenta del siglo XX, la cal fue, en nuestra zona, prácticamente el único conglomerante empleado, en sus diferentes tipos y calidades, siempre en función de la disponibilidad local y del uso previsto. El yeso en esta parte de la península era escaso. La sustitución por el cemento respondió a la rapidez de endurecimiento y a la facilidad de uso, no necesariamente a un mejor comportamiento a largo plazo.



                                                Fachada en el trabajo de jarreado y llaneado.

Qué es un revoco

Un revoco es una capa de mortero aplicada sobre un muro, con un espesor habitual comprendido entre 1 y 3 cm, en función de la regularidad del paramento. Su función principal es homogeneizar el aspecto, proteger frente a las inclemencias meteorológicas y, en muchos casos, singularizar o decorar el edificio.

Cuando el conglomerante empleado es la cal, el revoco no solo protege, sino que trabaja en armonía con el soporte, permitiendo la transpiración y adaptándose a los movimientos propios de las fábricas tradicionales.

Qué condiciones debe cumplir un revoco de cal bien hecho

Un revoco de cal duradero y eficaz no depende de un solo factor, sino del cuidado conjunto de varios aspectos fundamentales. Los siguientes siete principios condicionan decisivamente su buen comportamiento en el tiempo.

 

1. Preparación y limpieza del soporte

Ya sea piedra, ladrillo o tapial, el soporte debe estar limpio de polvo, restos sueltos y materiales disgregados. Una correcta humectación previa es imprescindible para evitar una absorción excesiva del agua del mortero y garantizar una buena adherencia.

2. Elección adecuada de la arena

La arena es tan importante como la cal. Debe ser limpia, sin impurezas y con una granulometría adecuada, ya sea de río, de mina o una mezcla bien equilibrada.
Una mala arena arruina cualquier mortero, por buena que sea la cal empleada.

3. Selección del tipo de cal

La cal puede ser aérea, hidráulica o morena, y su elección debe responder al soporte, la exposición y el uso previsto, no a la comodidad del aplicador. No existe una cal universal válida para todo.

 Dosificación en volumen

4. Amasado y proporciones correctas

La mezcla de arena, cal y agua debe ser homogénea, alcanzando la proporción y plasticidad justas que permitan una buena adherencia sin que el mortero se descuelgue del paramento.
Un amasado deficiente genera debilidades internas difíciles de corregir posteriormente.

5. Aplicación mediante lanzamiento

La proyección del mortero sobre el muro debe realizarse con energía, mediante lanzamiento. Este gesto tradicional no es casual: permite que el mortero penetre en las oquedades del soporte y se compacte correctamente desde el inicio.

6. Regla, planeidad y fratasado

Una vez recubierto el paramento, se pasa la regla para eliminar excesos y rellenar depresiones hasta regularizar el plano.
En muros antiguos, ya deformados, no se busca una falsa planeidad, sino regularidad de espesor, siempre dentro del rango habitual de 1 a 3 cm.


                                                         Reglado sobre la recarga de llana

 

El fratasado, mediante movimientos circulares, compacta y aprieta la superficie vista hasta lograr una textura uniforme y bien cerrada.

 

7. Curado y protección del revoco

Aunque sea la última fase, es una de las más importantes.
Debe evitarse que el muro esté caliente antes de la aplicación y proteger el revoco del sol directo, ya sea trabajando en horas de sombra o mediante lonas y redes.


Durante el inicio del fraguado y la carbonatación, es fundamental mantener el paramento húmedo, permitiendo un endurecimiento lento. Un secado rápido provoca contracciones, fisuras y un envejecimiento prematuro del revoco.

 Amasado con batidora

Revocos tradicionales y morteros actuales

En la actualidad existen morteros comerciales con adición de cemento, retenedores de humedad, resinas u otros componentes que facilitan la aplicación y reducen riesgos inmediatos. Sin embargo, no siempre es posible garantizar que su comportamiento futuro supere al de los revocos tradicionales de cal que todavía perduran en numerosos edificios históricos.

La lentitud del endurecimiento de la cal permite acabados más cuidados, la ejecución de trazados, despieces de paños o decoraciones que enriquecen las fachadas y los espacios públicos, contribuyendo a la identidad de pueblos y edificios.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog